Como si fuera poco, con el tema del “payaso” Sánchez implicado en el caso del asesinato de Mariano Ferreyra, o con el abrazo que le dispensó “patón Basile” a Oyarbide, Huguito tiene otro apadrinado, Luis Lazarte, barrendero y campeón del mundo en su categoría.
En el discurso con el cual recibió el cinturón que lo acreditaba como campeón, le agradeció a Héctor Dipilato, el prócer de los entrenadores marplatenses, quien le brindó una nueva oportunidad en la vida cuando lo sacó de la calle para guiarlo en el mundo del boxeo durante 22 años. También dedicó emocionantes palabras a su padrino, el compañero Hugo Moyano, y al Sindicato de Camioneros, por el sostén de los últimos tiempos. Sabe bien que no le espera el bronce, pero se autodefine como “un obrero del ring”.

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